La misteriosa Cruz de Borgoña

Hace varios años sacamos a la luz algunas de las imágenes más antiguas existentes sobre Ochate, casi todas ellas pertenecientes al fondo documental de López de Guereñu. Aún estando desde entonces a nuestra disposición, dichas imágenes han revelado recientemente una sorpresa mayúscula. Todo este tiempo habíamos pasado por alto un detalle en la fachada del viejo ábside de la iglesia, debido sin duda la escasa calidad de la imagen y el estado de deterioro del edificio, abandonado y casi en ruinas cuando se tomó esta fotografía:

ATHA. Fondo G. López de Guereñu Galarraga, sign.  CD 2724  Iglesia de Ochate

Si se observa bien, en el alzado este de la iglesia y ocupando un lugar destacado (sobre la ventana central) podemos apreciar una piedra triangular con una figura en relieve. Veámoslo ampliado:

 

A pesar de su desgaste se puede reconocer perfectamente el símbolo representado, se trata de una Cruz de San Andrés, también conocida como Cruz de Borgoña.

Recordemos que Ochate estaba al borde de un importante paso de arrieros. Por el trazado de aquel camino, esta fachada de la iglesia era una de las primeras cosas que veían los viajeros que llegaban al pueblo desde la parte alta. Tratándose del edificio más importante del lugar y ocupando este símbolo un lugar tan destacado en la fachada, sin duda no estaba allí para pasar desapercibido. Pero ¿qué significaba?

La Cruz de San Andrés nos retrotrae al martirio de este santo en el año 95 D.C en la ciudad griega de Patras de Acaya. Según la tradición fue crucificado sobre unos maderos con forma de aspa, quedando para siempre este símbolo como emblema de su figura.

El martirio de San Andrés. Bartolomé Esteban Murillo (1675-1682) Museo del Prado

Escudo de la ciudad francesa de Thionville

Por otro lado, la Casa ducal de Borgoña, que dio origen a uno de los estados más importantes de Europa durante la Edad Media, tenía a San Andrés como su Patrón. A partir de 1429 comenzaron a utilizar esta cruz como símbolo en sus estandartes, vestimentas y posesiones, hasta el punto que pasó a conocerse indistintamente como Cruz de Borgoña.

No es el objeto de este artículo rescatar las teorías que hablaban de Raimundo de Borgoña y la pista francesa, algo que se expuso ampliamente en el libro “Ochate, realidad y leyenda del pueblo maldito”, pero no me resisto a insertar la imagen de este broche Burgundio hallado en el cementerio Merovingio de Chalon-sur-Saône. Sobre el pecho de las dos figuras humanas representadas podemos ver sendas cruces de Borgoña:

Sobran los comentarios. Borgoña y los escudos heráldicos que de allí proceden son una fuente constante de símbolos de este tipo, aunque la utilización en todo el mundo de la Cruz de San Andrés está tan extendida que difícilmente puede lanzarse una hipótesis única al respecto.

Lo más probable es que la existencia de este símbolo en la iglesia de Ochate estuviese vinculada a alguna familia que contribuyó a la construcción del templo, tal y como solía ser frecuente. De ser así estaríamos hablando aproximadamente del periodo comprendido entre 1522 y 1558, cuando Ochate se repobló y dejó de llamarse Chochat. Sería muy esclarecedor poder conocer la procedencia de aquellas seis familias que se instalaron en el pueblo y emprendieron la tarea de reconstruirlo.

Otra línea de investigación podría llevarnos a pensar si, al igual que con la portada románica, cabría trazar una hipótesis que apunte a San Pedro de Chochat (el anterior templo de Ochate) como origen de dicho icono. La pobreza propia de la época y la modesta factura del templo se apuntan como buenos argumentos para aprovechar cualquier elemento, ornamental o estructural, de cara a una nueva construcción. Tal vez.

En cualquier caso, he aquí una interesante línea de investigación para quien desee adentrarse en el pasado menos conocido de Ochate.  

 

© Antonio Arroyo. Ochate.com

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