¿Sabías qué?

 

  • BURIALDE Es el nombre del arroyo que discurre junto a Ochate. En otros tiempos surtía al pueblo, siendo consideradas sus aguas de excelente calidad. Una vez deshabitado el pueblo se desvió artificialmente hacia Imíruri.
     
  • El año de la gripe y otros relatos burgaleses”. (Elías Rubio Marcos, año 2005) Ésta puede considerarse la primera novela basada en Ochate, al incluir un relato de ficción cuya trama se desarrollaba en el pueblo durante la Gripe Española de 1918.
     

     

 

  • EL TOMIÑO. Fue el apodo de un famoso bandolero que actuaba en las inmediaciones de Ochate, especialmente junto al paso de la Peña de Arrate. Se decía que El Tomiño y su banda se escondían en una cueva cercana a Ajarte. Entre 1855 y 1857 estuvo preso en la cárcel de Vitoria, de donde consiguió fugarse. Un tiempo después apareció muerto de un disparo en un camino de Imíruri. Nunca se esclareció su asesinato.

 

  • La Cofradía de Burgondo tuvo sus propios refranes, algunos de los cuales han perdurado en la memoria de sus descendientes. Uno de ellos era éste: “Lunes letona, martes letón, miércoles letanía y jueves La Ascensión”.

 

  • Una leyenda que llegó a trascender sobre Ochate (antes de su fama de lugar misterioso) fue el de una señora que solía acudir al cementerio del pueblo algunas noches asegurando que su madre estaba allí enterrada y podía hablar con ella. Esto sorprendió tanto a los vecinos que quedó recogido en un estudio etnográfico sobre Treviño, ajeno por completo a las publicaciones de corte esotérico que más tarde se interesarían por el lugar.

 

  • Calle Mayor número 14 y Calle Real número 12Son dos de las direcciones postales que algunos documentos recogen sobre Ochate refiriéndose a sus antiguas casas.  

 

  • PEDRO DE MONTOYAPodríamos decir que este importante maestro cantero del siglo XVII tuvo el honor de ser la persona más famosa de Ochate, donde nació y residió. Aún podemos contemplar algunas obras suyas en el Condado de Treviño, como las torres de Saraso y Cucho. A él se le encargó realizar la sacristía de San Miguel de Ochate en el año 1686.  

 

  • San Gregorio Ostiense de Sorlada. A dicho monasterio navarro acudieron durante siglos la práctica totalidad de cofradías de Treviño para traer a sus pueblos cántaras con agua bendita, a tal punto que dese sus actas fundacionales ya preveían anualmente esta labor. Con dicha agua bendecían los campos y las cruces que destacaban en lo más alto de cada monte. La traída de aguas de San Gregorio es, posiblemente, la partida más recurrente en los libros de cuentas de las ermitas.  

 

  • 29 DE SEPTIEMBREEsa era la fecha de las fiestas patronales de Ochate, que se celebraban cada año el día de San Miguel.

 

  • EL ZANCAS. Este era el apodo por el que se conocía a Eusebio, el último hombre que abandonó Ochate tras haber vivido allí toda su vida. Su avanzada edad y el hecho de quedarse solo en el pueblo hicieron que decidiera trasladarse a Imíruri.
  • 28 de marzo de 1919Esa es la fecha del último enterramiento en el cementerio de Ochate. La fallecida fue una anciana de 77 años llamada Gregoria Vallejo.
  • Noche mágicaEl 17 de septiembre de 1988 se celebró en las inmediaciones de Aguillo la llamada “Noche mágica”, que consistiría en aquelarre, poción mágica y ritual celta. Tal fue el despropósito que, pocas horas antes de dar comienzo, los improvisados “Druidas” trataban de localizar desesperadamente una espada para simbolizar la masculinidad y un cáliz que encarnase la feminidad. Tras una disparatada búsqueda tuvieron que conformarse con una panera hecha en Taiwán y un cuchillo jamonero.

     
  • 1824En ese año, Ochate superó por primera y única vez en número de habitantes a Imíruri, su pueblo hermano.
  • Una aspirina en una pecerauna imagen tomada con cámara Kirlian o un mamatocúmulo. Son algunas de las interpretaciones que, desde el lado escéptico, se han vertido sobre la famosa imagen del “Ovni de Treviño” de Prudencio Muguruza. Una nave tripulada o una gran manifestación de energía son argumentos expuestos por la parte contraria. Probablemente nunca sepamos la verdad.

     
     
     
  • En el siglo XVIIIun representante del obispado visitó la iglesia de Ochate y dejó escrito el siguiente comentario: “…la efigie de Nª Señora que está al lado de la epístola en el altar mayor se vio muy deslucida, vieja y carcomida, y tan ridícula que causa irreverencia…” para acabar ordenando “que se quite, se deshaga en pedazos y se entierre en la iglesia”. Tal vez lo más llamativo es que se trata del mismo representante que, ese mismo año, ordenó cambiar la Virgen de Burgondo y sustituirla por una nueva en un plazo de dos meses. Se desconoce si iba a comisión con algún fabricante de imágenes religiosas.
  • BURGONDOAdemás del nombre de nuestra querida ermita, Burgondo fue también un apellido que contó con su propio escudo heráldico. Fue éste:
  
  • CHOCHAT. Fue el nombre del pueblo -abandonado a finales del siglo XIII- que daría lugar a Ochate. Lo curioso es que mientras existió llevó el nombre de un importante linaje francés, los Chochat. Un eslabón más en esa cadena que apunta a Francia.
  • LEÓNAsí era llamado el mendigo al que se atribuye el incendio de la ermita de Burgondo. Era un hombre con la cara deformada que se tapaba el rostro con una sartén. En cierta ocasión pasó una temporada en la cárcel por disparar a un vecino de Pedruzo, y acabó muriendo atropellado en la carretera de Uzquiano a Ventas de Armentia.

  • Una historia de amoruna profunda enemistad con su directo superior y la decisión de no resignarse a su destino. Esos argumentos casi de novela son los que empujaron al párroco de Ochate, Antonio Villegas, a huir a Brasil. Lo curioso es pensar que la mayoría de quienes lo conocieron murieron sin saber la verdad, y que incluso se haya llegado a concebir una historia “paranormal” para explicar su desaparición.

  • Los niños de Ochate, durante el siglo XIX, acudían para formarse a una “Escuela de primeras letras” situada en Imíruri (al igual que los de San Vicentejo y Uzquiano). Dicha escuela estaba servida por un maestro residente en el pueblo.

  • Triunfador, camaleónico, optimista, trabajador, competitivo, pragmático, entusiasta, elocuente… son algunas de las conclusiones que la Forense y Perito Judicial Inés Patricia García Ortega extrajo en el año 2,11 del análisis grafológico efectuado sobre la figura de Antonio Villegas. 

 

  • El apellido toponímico “Ochate”, habitualmente precedido de la preposición “de”, fue muy frecuente durante los siglos XVI y XVII en Álava y Castilla: Martín de Ochate, Domingo de Ochate, etc… Curiosamente, en la actualidad es más común en lugares tan lejanos como Filipinas o México que en España, debido al fenómeno de la emigración.

 

  • El primer párroco titular de Ochate se llamó Martín Ortiz de Pangua, en 1558, y el último fue Eugenio Estavillo, en 1852. A partir de esa fecha y por el cambio en el Concordato con la Santa Sede, las parroquias de Ochate e Imíruri se unificaron y el párroco fue compartido.

 

  •   El Cantero. Ese era el apodo de Valeriano Trincado Sáez, la persona asesinada en Ochate el 26 de enero de 1936. Tenía entonces 59 años, era viudo y dejó tres hijos de 26, 28 y 29 años. Residía en San Vicentejo y fue enterrado en el cementerio de Treviño.

 

  •  Un remolque cargado de paja sirvió como vehículo para trasladar la portada románica de Ochate a la iglesia de Uzquiano. La empresa de albañilería “Hermanos Duque” se encargó de numerar, desmontar, trasladar y recomponer la portada en el año 1964. Todo se realizó en el plazo de una semana. Una operación similar en la actualidad sería impensable, puesto que requeriría la actuación de expertos en arte, historiadores y la aprobación de un detallado proyecto.

 

 

 

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