¿Un pasado fraudulento?

Enrique Echazarra (Vitoria, 1970) Investigador que desde muy temprana edad se sintió atraído por el mundo del misterio, por lo que ha adquirido un bagaje de más de 2, años que le ha llevado a una actitud crítica y objetiva ante lo insólito. Cofundador de la Asociación de Investigación y Divulgación CEIP de Vitoria. Colabora en programas de radio y televisión de su ciudad natal, así como con el equipo de Milenio 3 y Cuarto Milenio. Ha sido una de las personas que más y mejor han investigado sobre Ochate, siendo fundamental su colaboración en el libro: “Ochate, realidad y leyenda del pueblo maldito”. En 2007 se publicó su excelente trabajo “Crónicas de brujería”, en la Editorial Aguilar.

En el año 2001 escribió este interesante artículo titulado “Ochate, ¿un pasado fraudulento?” que supuso la primera mirada disonante sobre la historia oficiosa del pueblo y sentó las bases de una crítica documentada, un camino que otros comenzamos a recorrer siempre a partir de él. Es por eso que merece ocupar un lugar destacado en nuestra Web, y así lo tendrá siempre.

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Ochate, ¿un pasado fraudulento?

Por Enrique Echazarra (año 2001)

En el año 1982 en un número de la ya desaparecida revista de divulgación paranormal "MUNDO DESCONOCIDO" se publicaba un reportaje bajo el título "Luces en la puerta secreta" firmado por el aquel entonces "parapsicólogo vitoriano" Prudencio Muguruza. En dicho artículo se daba a conocer la existencia de una aldea abandonada llamada "Ochate" enclavada geográficamente en la provincia de Alava pero perteneciente al Condado de Treviño (Burgos), la cual a raíz de un trágico pasado estaba siendo escenario de diversos fenómenos extraños.

Estos acontecimientos junto con el supuesto avistamiento OVNI que el citado autor fotografió el 24 de julio de 1981 en un descampado cercano a la misma zona donde se ubica Ochate ,que popularmente se denominó "El Ovni de Treviño", dieron lugar a que el ruinoso pueblo comenzase a ser conocido. Sin detenernos demasiado en este avistamiento, únicamente comentaremos algunos detalles interesantes los cuales apuntan a que las circuntancias que rodean al mismo hacen sospechar de su autenticidad. La versión del testigo con el transcurso del tiempo no ha guardado una coherencia en los datos; el carrete fue revelado dos meses después de tan "aparatoso" encuentro; los resultados de un supuesto análisis fotográfico nunca han sido divulgados. La única certeza fue la venta de posters de la fotografía a módicos precios.

Prudencio Muguruza en una vieja imagen sosteniendo entre sus manos la fotografía que el mismo pudo obtener en 1981 en las inmediaciones de Ochate. La Universidad de Bilbao, en informe elaborado a petición de JJ Benñitez, determinó que no había trucaje y que una "esfera metálica" eran las entrañas de aquella luz.

Considero importante comentar brevemente estos detalles para hacerse una idea de la clase de "parapsicólogo" a la que me refiero, y así comprender mejor el trasfondo de este artículo

Una historia no constatable

La historia sobre el pueblo de Ochate que circula de boca en boca y que se ha difundido hasta la saciedad basándose en el mencionado reportaje de Prudencio Muguruza, habla de tres epidemias (tifus, viruela y cólera) que azotaron la aldea en 186,, 1865 y 187, y que fueron diezmando a la población paulatinamente hasta dejarlo en éste último año sin ningún habitante. Lo particular de la historia es que las poblaciones colindantes no sufrieron ninguna de éstas epidemias, y ante tal cantidad de fallecimientos tuvieron que enterrar a los muertos por las cercanías del pueblo ya que el cementerio se quedaba pequeño. A partir de estos hechos a Ochate se le ha denominado como "maldito" debido a tal cúmulo de desgracias. El gran error que la divulgación del tema viene arrastrando desde su comienzo, es que nadie se ha detenido a indagar la realidad de tales hechos y se han dado por ciertos sin que se haya aportado ninguna evidencia histórica.

Expuestos brevemente los hechos, el primer razonamiento que se plantea es que tan dramática historia debería estar reflejada en algún documento escrito ya que estamos hablando de acontecimientos que sucedían solamente hace 142 años. Para ello y al tratarse de un término que se halla en Alava pero pertenece a Burgos, si nos dirigimos a los respectivos archivos históricos se comprueba que no es así, tanta desgracia en un período de diez años no viene reflejada en documento o escrito alguno (mientras no se demuestre lo contrario). Sin embargo otros datos reveladores salen a la luz:

Algunos de los documentos descubiertos por el autor de este reportaje y que, cuando menos, ponen en tela de juicio la concordancia entre las fechas de las tres epidemias de Ochate descritas por Muguruza en su divulgación del tema.

En el año 1295 Ochate se quedó deshabitado por causas normales del bajo medievo (tierras poco productivas, condiciones climatológicas duras); pero posteriormente en 1522 fue de nuevo ocupado resurgiendo y convirtiéndose en un importante núcleo rural, datos recogidos del libro "Alava en la baja edad media" del historiador José Ramón Díaz de Durana. Existen documentos que mencionan a Ochate con habitantes y con una actividad rural normal en años posteriores al de su supuesta desaparición por la última epidemia (1870): concretamente quince años después, en 1885 encontramos una publicación con la extensa denominación de "Diccionario Geográfico, Estadístico, Histórico, Biográfico, Postal, Municipal, Militar, Marítimo y Eclesiástico de España" dirigido por el Sr. Pablo Riera y Sans, en cuyo tomo séptimo página 76, viene reflejada la población de Ochate describiendo la aldea con su número de habitantes, edificios, y demás datos clásicos en este tipo de diccionarios. Por lo que de una manera objetiva se puede afirmar rotundamente que no desapareció por tal motivo en tan supuesto fatídico año de 1870.

Una muy deteriorada imagen donde se muestra el casco poblacional de Ochate hacia 1930. Puede que en realidad la aldea se despoblase justo en los primeros años del Siglo XX y no en 1870, hipotética fecha de la última gran epidemia.

Actualmente Ochate se encuentra deshabitado y en ruinas, y aunque hasta el momento no se ha podido precisar la fecha exacta de tal deteriodo, se puede especular que su abandono definitivo tuvo lugar entre los años 1910 Y 1930, basándonos en documentos del archivo diocesano de Vitoria donde se habla de visitas pastorales a la zona y en fotografías del pueblo todavía en pie recogidas del fondo fotográfico de la Diputación Provincial de Burgos, todo ello motivado de nuevo por las causas normales del despoblamiento tal y como ha ocurrido con numerosas poblaciones en España. En cuanto a las epidemias, si bien es cierto que azotaron a la provincia de Alava y el Condado de Treviño, su influencia no fue tan nefasta como para hacer desaparecer núcleos enteros. Cabe destacar epidemias de gran impacto social tales como la del tifus en 1816, de viruela en 1849 y tres de cólera en 1835, 1855, y 1885 (datos ampliamente detallados en el trabajo escrito en 1986 por Pedro Manuel Ramos Calvo). Asimismo a lo largo del siglo XIX de forma aislada surgen epidemias de poca repercusión por tratarse de casos concretos muy localizados.

Sin embargo con la información objetiva sobre la mesa y haciendo una comparativa de los años de epidemias en la provincia y las supuestamente atribuidas en Ochate tenemos el siguiente resultado:

OCHATE........................Viruela.........................1860.

PROVINCIA...................Viruela.........................1849-1871-1886.

OCHATE........................Tifus............................1864.

PROVINCIA...................Tifus............................1816-1836.

OCHATE........................Cólera.........................1870.

PROVINCIA...................Cólera.........................1835-1855-1875-1885.

En Ochate la de viruela y la de tifus presenta grandes diferencias temporales no coincidiendo con las epidemias constatadas históricamente. En cuanto a la del cólera existe un margen entre 15 y 5 años respecto a la epidemia anterior y posterior. Con esto no se quiere decir que en Ochate no haya habido epidemias, ya que estamos hablando de una época donde las condiciones de vida, las guerras, las emigraciones y la falta de higiene en general favorecian su aparición, tanto en términos rurales como urbanos, sino que los años de importancia histórica que efectivamente diezmaron a la población no coinciden con las trágicas fechas divulgadas que se cebaron de forma masiva con Ochate y que han forjado la leyenda del pueblo "maldito". Toda esta información que apunta inevitablemente a que la historia, vamos a decir, "oficial" de Ochate no tiene fundamento, se suma a diversos factores que siguen poniendo en duda lo insólito de su bagaje.

Tumbas, desapariciones y leyendas

Aprovechando la fama que se ha creado en torno a Ochate se han dado a conocer datos y acontecimientos de la zona donde están sus actuales ruinas, los cuales han sido impregnados de matices supuestamente insólitos para que su ubicación resulte más impactante y de alguna manera se adapten al enclave misterioso que se ha divulgado. En primer lugar, en las proximidades del pueblo existe una necrópolis medieval que contiene varias tumbas excavadas en la roca, las cuales datan del bajo medievo (siglos VIII-X), sobre las que se ha vertido una enigmática información argumentando que las mismas son de origen incierto y casi únicas en su género; datos totalmente falsos ya que en la provincia de Alava existen numerosas tumbas similares y que fijan una determinada época en el tiempo de la historia alavesa. Existe otra desaparición muy anterior que se supone sucedió en el año 1868 y que sufrió el por aquél entonces párroco de Ochate, Sr. Antonio Villegas, cuando se dirigía a la ermita ubicada en el alto de la Peña de Larrate. Consultando el Archivo Diocesano de Calahorra donde se guardan los expedientes e historiales parroquiales desde el año 1853, fecha en que la parroquia de Ochate pasó a formar parte de la diócesis de la población burgalesa colindate de Imiruri, no consta dicho nombre como sacerdote del pueblo y mucho menos las posibles circunstancias que pudieron rodear a una desaparición de tales características.

Hay una evidencia incontestable. Existe una necrópolis datada entre el siglo VIII-X rodeando la zona. Esta circunstancia ha generado mil hipótesis. Muchos investigadores no han logrado hallarlas en su desconocimiento del terreno; aunque están y desde Muguruza hasta Echazarra pasando por Iker Jiménez han logrado fotografiarlas en diversas ocasiones en sus respectivas investigaciones.

En todas las zonas rurales de la geografía española existe una gran variedad de leyendas locales, las cuales corren de boca en boca y mantienen un conocimiento popular de sucesos curiosos, insólitos o simplemente explicativos del porqué de un enclave o acontecimiento. Lógicamente Ochate no iba a ser una excepción y también posee sus leyendas, relatos significativos que entre lo verídico y lo legendario pululan por la zona del Condado de Treviño. Además una apreciación a tener en cuenta es que tales leyendas, con las diferencias y adaptaciones propias de cada zona, coinciden en su relato base con otras de distintas comarcas. Como ejemplo un botón (o varios): la existencia de un manantial de agua que surge cada cierto tiempo y que su ingestión otorga una prolongación de la vida; la oveja que es transportada a hombros del pastor y de repente sus ojos se convierten en fuego; o la campana de oro que sigue escondida bajo tierra y que fue enterrada por sus propios ladrones. Pues bien, estas narraciones han conseguido llegar a tener una credibilidad tal y cómo si hubieran sido sucesos reales, despojándoles de sus matices legendarios y engordando de esta manera tampoco objetiva el saco de lo inexplicado.

Prudencio Muguruza, enigmático personaje que fue el primero en proporcionar datos y fechas concretas sobre el misterio del Pueblo Maldito. De este modo apareció en la magnífica y legendaria revista Mundo Desconocido mostrando el extraño medallón de Ochate.

Un suceso que igualmente contiene elementos clásicos de un relato legendario y que se ubica en la ermita de la Peña de Larrate de Ochate, cuenta como un vecino de Imiruri fue testigo de una extraña luz en el firmamento de donde surgió una especie de rayo que impactó sobre el suelo y desveló la existencia de un medallón dedicado a la Virgen. Este caso a pesar de tener nombre y apellidos y de una supuesta prueba tangible como sería el citado medallón, nunca ha sido posible comprobarlo, únicamente se ha podido observar en una fotografía publicada en el artículo de la revista "Mundo Desconocido" que al principio del presente trabajo mencionaba.

De los ovnis a las psicofonías

Y en lo que se refiere a lo que podemos denominar la etapa moderna del caso Ochate (comienza en el año 1981 con el citado avistamiento del "Ovni de Treviño") la cual viene avalada por todo ese supuesto insólito pasado; comentar que como de lo que estamos hablando son de testimonios sobre sucesos "inexplicables", la investigación se ve limitada únicamente al relato de los testigos, con toda la subjetividad que esto conlleva. Bien es cierto que algunos casos se han mantenido fieles al relato inicial a lo largo de los años con las mínimas garantías por parte de sus protagonistas, otros el tiempo los ha puesto en su sitio, y el resto no merece la pena ni comentarlos debido a su osado afán sensacionalista . Avistamientos ovni, apariciones, psicofonías, sucesos inexplicables, una fenomenología que en muy pocos casos no se pone en duda su ocurrencia aunque si su posible interpretación; pero que a estas alturas y dadas las circunstancias creo importante plantear la siguiente reflexión: ¿ Si a un lugar le atribuimos intencionadamente la fama de que ocurren hechos inexplicados con una trágica historia con tintes a su vez insólitos, no podriamos generar una zona donde esa predisposición al misterio convirtiese hechos completamente normales en sucesos extraños? Es decir, y siendo claros con el tema que nos ocupa, ¿si las primeras y únicas informaciones divulgadas sobre Ochate son falsas, no podría haberse creado una falsa imagen del pueblo que posteriormente ha sido apoyada por la falta de rigor investigativo, la divulgación popular, y el sensacionalismo mediático?, ¿hasta que punto esa historia falseada no ha influido en el surgimiento de supuestos hechos insólitos que han dado la fama al pueblo?

El reportaje de Prudencio Muguruza en Mundo Desconocido- Luces en la Puerta Secreta inició toda la historia del malditismo que rodea a Ochate. Lo cierto es que , equivocadas o no las fechas de las epidemias que asolaron el lugar, decenas de acontecimientos misteriosos han acontecido en este enclave durante el último siglo.

Aunque no podemos generalizar ni dar carpetazo al asunto en ciertas cuestiones, en lo referente al pasado histórico del mal llamado "pueblo maldito" con las pruebas que los archivos nos ofrecen tenemos que ser críticos quitando ese velo de oscurantismo que se cierne sobre Ochate. Para la llamada "fenomenología paranormal" nos movemos en un terreno intangible lo que ha convertido a Ochate durante 20 años en un "bazar de lo inexplicado" o por lo menos esa es la idea que se ha divulgado y que tiene la opinión pública. En este aspecto, sea lo que fuere las únicas pruebas son los testimonios que solamente hacen perdurar el misterio del pueblo. Si es que lo hay.